jueves, 19 de febrero de 2009

Jaime I (trabajo de Miguel)

JAIME I EL CONQUISTADOR


Hijo del rey Pedro II el Católico y de María de Montpellier, Jaime I el Conquistador se convirtió en soberano de la Corona de Aragón con tan sólo cinco años, al morir su padre en la batalla de Muret, frente a los cruzados de Simón de Montfort en defensa de sus vasallos languedocianos (1213).

Tras una larga y turbulenta minoría de edad, en que los regentes del joven monarca, sus tíos el conde Sancho I de Rosellón y el infante Fernando de Aragón, sucesivamente, tuvieron que sofocar las continuas rebeliones de la nobleza aragonesa, Jaime I asumió la dirección de sus Estados en 1225 e intentó sin éxito conquistar Peñíscola.

Dos años después, la paz de Alcalá rubricó el definitivo triunfo de la monarquía sobre los nobles de Aragón y proporcionó al rey la estabilidad necesaria para permitirle iniciar sus campañas militares dirigidas contra los musulmanes del levante peninsular. Ante el perjuicio que la competencia comercial y la piratería de los sarracenos de las Baleares ocasionaban a los mercaderes catalanes, Jaime I emprendió en 1229 la conquista de Mallorca con la victoriosa batalla de Portopí. Tras la toma de Ciudad de Mallorca (diciembre de 1229), se apoderó de la isla en pocos meses, salvo un pequeño núcleo de resistencia musulmana, que logró mantenerse en la sierra de Tramontana hasta 1232.

Entretanto, el monarca estableció un protectorado sobre Menorca, rubricado por el tratado de Capdepera, por el cual los sarracenos menorquines aceptaron su soberanía (1231). Por último, cedió la sumisión de Ibiza a la alta aristocracia catalana, que la hizo efectiva en 1235.

Dominadas las Baleares, Jaime I asumió en 1232 la dirección de la conquista de Valencia. Tanto en Mallorca como en Valencia, Jaime I decidió crear reinos autónomos, pero integrados en la Corona de Aragón. Los últimos años de vida de Jaime I fueron amargos, ya que, por una parte, asistió al fracaso de sus dos tentativas de realizar una cruzada en Tierra Santa (1269 y 1274) y, por otra, tuvo que hacer frente a la rebelión de su primogénito, el infante Pedro, y a los desórdenes feudales acaudillados por su hijo bastardo Fernando Sanchís de Castro.

Hombre culto e inteligente, Jaime I impulsó la expansión comercial catalana por el Mediterráneo, protegió a los judíos, organizó el Consell de Cent o gobierno municipal de Barcelona, promovió la redacción del Libro del Consulado de Mar, una compilación de derecho marítimo, y él mismo escribió o dictó una autobiografía conocida como Llibre dels feyts. A su muerte, acaecida en Valencia el 27 de julio de 1276, dividió sus reinos entre sus hijos Pedro, al que correspondieron Aragón, Cataluña y Valencia, y Jaime, quien recibió las Baleares, el Rosellón y Montpellier.

Alfonso x (trabajo de Miguel)



ALFONSO X EL SABIO




Rey de Castilla y de León (Toledo, 1221 - Sevilla, 1284). Era hijo primogénito de Fernando III, a quien sucedió en 1252. Ya como infante realizó importantes labores, como la conquista del Reino de Murcia (1241) o la paz con Jaime I de Aragón, que conllevó el matrimonio de Alfonso con su hija Violante.


Impulsó la Reconquista tomando plazas como Jerez, Medina-Sidonia, Lebrija, Niebla y Cádiz (1262). Hizo frente a una sublevación de los musulmanes de sus reinos, promovida por los reyes de Granada y Túnez (1264). Repobló Murcia y la Baja Andalucía. E incluso continuó el avance frente al Islam pasando al norte de África, al enviar una expedición a Salé (1260). Otra parte de sus esfuerzos hubo de dedicarlos a reprimir rebeliones interiores, como la protagonizada por el infante Enrique y varios nobles (1255), la que se produjo en Vizcaya (1255) o la que encabezó el infante Felipe (1272).


Alfonso era hijo de Beatriz de Suabia, circunstancia que le hizo aspirar a la coronación imperial de Alemania, logrando la elección en 1257 con el apoyo de Sajonia, Brandeburgo, Bohemia y varias ciudades italianas. La oposición del papa hizo fracasar finalmente el empeño -en el que triunfó Rodolfo de Habsburgo-, renunciando Alfonso en 1276. Este llamado «fecho del Imperio» fue muy impopular en Castilla, pues exigió dinero y hombres que -unidos a los gastos de la corte y a las continuas guerras- crearon dificultades financieras, que obligaron a reducir la ley de la moneda y a crear nuevos impuestos.


Durante una de las ausencias del rey por el asunto del Imperio, los benimerines de Marruecos desembarcaron en Algeciras (1272); en la lucha contra aquella campaña murió el infante Fernando de la Cerda, heredero del trono, antes de que su hermano Sancho consiguiera rechazar a los musulmanes. Posteriormente los benimerines derrotaron a una flota castellana en el estrecho de Gibraltar (1278), obligando a Alfonso a pactar una tregua.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Compromiso de Caspe (trabajo de Miguel)

COMPROMISO DE CASPE


El compromiso de Caspe (1412) fue un pacto establecido por representantes de los reinos de Aragón, Valencia y los condados catalanes para elegir un nuevo rey ante la muerte en 1410 de Martín I de Aragón sin descendencia y sin nombrar sucesor. Supuso la entronización de Fernando de Trástamara y con él de la dinastía Trastámara en la Corona de Aragón.









FERNANDO I DE ARAGON


Fernando I de Aragón (Medina del Campo, 27 de noviembre de 1380 - Igualada, 2 de abril de 1416). Llamado también Fernando de Trastámara, Fernando de Antequera, Fernando el Justo y Fernando el Honesto, fue Infante de Castilla, Rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Córcega, de Sicilia y de Cerdeña (nominal); duque de Neopatria y de Atenas (nominal); conde de Barcelona, del Rosellón, de Cerdaña; y regente de Castilla. Fue el primer monarca aragonés de la dinastía castellana de los Trastámara, si bien era Aragón por la rama materna, pues su madre Leonor de Aragón era hermana de Martín I de Aragón, llamado «el Humano».





MARTIN I DE ARAGON


Martín I de Aragón ( Gerona 1356 – Barcelona 1410). Llamado también Martín I el Humano y Martín I el Viejo fue entre 1396 y 1410 rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Cerdeña y conde de Barcelona. Igualmente fue rey de Sicilia entre 1409 y 1410.





lunes, 16 de febrero de 2009

esdudos de apellidos

Apellido patronímico, derivado del nombre propio de Garci o García. En el idioma godo, significaba "Príncipe de vista agraciada". Se ha presentado la duda si el apellido García tuvo su origen en Euskalerría. Menéndez Pidal dice: "El nombre vasco García es ya citado en los años 789 y 791 en Castilla. La reina Jimena de León, antes princesa navarra, lo introdujo en Castilla. Uno de sus hijos se llamó García, nombre introducido en Occidente por influencia navarra.

De origen patronímico del nombre Martín, por lo que los distintos linajes nada tienen que ver entre sí. Sus casa más antiguas son las de Galicia y Asturias.
Los de Galicia traen: Partido, 1º de plata, tres flores de lis de gules puestas en palo; y 2º de sable, dos fajas de plata.
Los de Asturias traen: De azur, un castillo de oro, delante de la puerta un lobo de su color pasante y lampasado de gules.

lunes, 26 de enero de 2009

Cuento de Sergio:

Los 4 peregrinos

Cuatro peregrinos de distintos países estaban llevando a cabo una peregrinación.

Vivían de la caridad pública y, con un poco de dinero que les dio una persona piadosa, decidieron comprar

algo para comer. El persa se apresuró a decir:

-Quiero augur.

-Pues yo quiero inab –protestó el árabe.

El turco replicó:

-Ni hablar, pues yo quiero uzum.

El griego vociferó indignado:

-Lo que yo quiero es stafil.

Y entonces todos comenzaron a discutir y a insultarse violentamente, hasta que pasó por allí un hombre que entendía diferentes lenguas, pidió el dinero para ir a comprar lo que todos deseaban y regresó al rato con uvas, que era

lo que cada uno de ellos había solicitado en su respectivo idioma.

ISLAM

ISLAM

Mi nombre en árabe
:
ميغيل (miguel)
سيرخيو (Sergio)




ARTE ISLÁMICO:

lunes, 15 de diciembre de 2008

El beduino enamorado:

Un joven beduino, vagando en el desierto, vino a parar cerca de un pozo junto al cual se encontraba para sacar agua una muchacha guapa como la luna llena. El joven beduino se le acercó y le dijo:— ¡Estoy perdidamente enamorado de ti!La joven le responde:— Cerca de la fuente hay otra muchacha tan guapa que yo no soy digna de ser su sierva.El joven beduino giró enseguida la cabeza y se puso a buscarla: No había nadie.Entonces la muchacha exclamó:— ¡Qué hermosa es la sinceridad y qué fea es la mentira! Dices amarme y basta que yo te hable de otra mujer para hacerte girar la cabeza y buscarla desesperadamente.


Ahmed Ibn Mohammed, siglo X